Las tragamonedas de cinco tambores son, hace ya algunos años, la nueva imagen de las slots en todo el mundo. No hace tanto tiempo, la idea de tres tambores giratorios con campanitas, cerezas y un símbolo “$” eran lo primero que uno pensaba al oír hablar de tragamonedas.
Hoy, no obstante, la imagen va cambiando en la representación mental de lo que es una slot ya que el éxito de las tragamonedas de cinco tambores es rotundo: en todos los casinos del mundo, tradicionales u online, las máquinas tragamonedas son de cinco tambores, generalmente multi-línea y suelen tener un tema muy definido asociado a un juego interno al que se puede acceder mediante la obtención de una determinada combinación de símbolos.

 

Las tragamonedas de cinco tambores pueden imaginarse, si no se ha jugado en ellas, como un juego mucho más difícil de ganar que una tragamonedas de tres tambores. Esto no es tan lineal. Es cierto que acertar tres figuras iguales es mucho más probable que acertar cinco figuras iguales, pero también hay que considerar el carácter multi-línea de casi todas las tragamonedas de cinco tambores. La cuestión multi-línea incorporar nuevas posibilidades: ya no es necesario que la combinación se realizase en la línea central, se pueden aprovechar las tres líneas visibles de símbolos para obtenerla.
De esta forma, si bien resulta menos probable ganar el premio mayor, es mucho más factible obtener premios intermedios. Éste es, quizá, el punto clave de la popularidad de las tragamonedas de cinco tambores en lugar de las de tres tambores. Es decir, el jugador de tragamonedas quiere el premio mayor, esto es evidente, pero también quiere que después de un rato de colocar monedas, algún premio reciba. Las tragamonedas de cinco tambores ponen un poco más lejos la meta del premio mayor con la condición de ofrecer otro tipo de premio de forma más frecuente, lo que parecer ser mucho más agradable para los jugadores de slots.